7 de Abril 2004

Cómo terminan las democracias

"No hay vencedor sin vencido, y cuando no puede determinarse que el perdedor debe su derrota a inferioridad en los medios materiales, hay que explicarlo por el mal uso que hace de ellos o por alguna insólita desconfianza en sí mismo. [...] El universo mental y moral de una civilización constituye la mitad al menos de la manera en que hace frente a una dificultad, comprendiendo la otra mitad las condiciones objetivas de su situación. La indolencia que vuelve tan fácil de engañar a las democracias deriva, en parte, de un fallo intelectual en la apreciación de los datos, la evaluación de las amenazas, la elección de las respuestas, la compresión de los métodos y la intuición de la naturaleza misma del adversario; y, por otra parte, esa debilidad resulta de la facilidad con la intimidación totalitaria subyuga el espíritu democrático hasta el punto de convencerlo de que ha perdido hasta el derecho a perpetuarse." (el enlace, obviamente, es mío).
Cómo terminan las democracias, JF Revel (Planeta 1983)

No es tanto un fallo intelectual, ni lo era, como una intoxicación masiva extendida por la manipulación siempre nihilista-oportunista de progres y asamblearios.

Naturalmente el adversario que Revel denunciaba entonces era la URSS, ahora son los islamofascistas de la Umma fanatizada y sus compañeros de viaje, que lo fueron,entonces, de los imperialistas del proletariado.

Desde luego Bush no es Reagan, pero es mejor que la "vieja Europa". Por cierto, la misma que entonces.

Escrito por castielero en: 7 de Abril 2004 a las 07:51 PM
Comentarios

Bien, castielero, ya que has citado un párrafo de JF Revel, referido a la URSS, me permito yo hacer lo mismo con otro de F.A. Hayek, Camino de servidumbre, sacado de la Introducción, referido al nacionalsocialismo, pero en el fondo con total vigencia actualmente:

Hay un motivo todavía más acuciante para empeñarnos ahora en comprender las fuerzas que han creado el nacionalsocialismo: que ello nos permitirá comprender a nuestro enemigo y lo que nos estamos jugando. No puede negarse que sabemos poco acerca de los ideales positivos por los cuales luchamos. Sabemos que luchamos por la libertad para forjar nuestra vida de acuerdo con nuestras propias ideas. Es mucho, pero no bastante. No es suficiente para darnos las firmes creencias necesarias a fin de rechazar a un enemigo que usa la propaganda como una de sus armas principales, no sólo en sus formas más ruidosas, sino también en las más sutiles. Todavía es más insuficiente cuando tenemos que contrarrestar esta propaganda entre las gentes de los países bajo su dominio y en otras partes, donde el efecto de esta propaganda no desaparecerá con la derrota de las potencias del Eje. No es suficiente si deseamos mostrar a los demás que aquello por lo que luchamos es digno de su apoyo, y no es suficiente para orientarnos en la construcción de una nueva Europa a salvo de los peligros bajo los que sucumbió la vieja.

Cámbiese nacionalsocialismo por fundamentalismo islámico, países bajo el dominio nazi por países bajo el dominio de teocracias islamistas, y la propaganda nacionalsocialista por el "No a la Guerra", multiculturalismo y demás monsergas progres, y tenemos un texto perfectamente aplicable a la actual situación.

Posted by: fjvm en: 7 de Abril 2004 a las 10:40 PM