

Soledad Gallego-Díaz resumía ayer en El País la esencia fantasmal del proyecto de ZP: "[...] es verdad que el capítulo económico del discurso de investidura fue, probablemente, el menos preciso de todos los que expuso el candidato. Nada que ver con el detalle y la concrección que tuvo su programa político. Y sobre todo, con la firmeza de su talante dialogador y con su decidido afán de modernizar la sociedad española en muchos aspectos de la convivencia cotidiana".
Uf! Estupendo. Sabemos, al menos, que va a dialogar con firmeza y que nos va a modernizar a todos a base de centrifugadora y cheque en blanco.
Dice doña Soledad que Manuel Marín no intervino apenas para llamar la atención de los diputados, "les permitió expresar su desacuerdo en ocasiones y logró controlar la sesión con simples gestos. Un alivio".
Una de dos o le temen demasiado o, tal vez, la actual oposición, la verdadera, es la que atesora ese talante del que nuestro ya presidente y los suyos quieren presumir, el talante que no tuvieron ni en el día de reflexión ni durante los últimos, al menos, dos años. Claro que en este País de almas cándidas la opción buena es la que yo no sugiero sino la que da implicita doña Soledad.
Querido Mises, parece que los españoles nos hemos quedado con los cirios y las velas: ¿pierde la bombilla por no saberse vender?.
En fin. Ojala mi pesimismo se vea ampliamente defraudado.
(El País 16 de abril de 2004)
Escrito por castielero en: 17 de Abril 2004 a las 02:05 AMComo ZP es tan aficionado a citar el nombre de Cervantes (que no su obra), puesto que es muy posible que no haya leído más de seis o siete páginas del citado autor, dejo aquí una cita del sabio complutense: “Cada uno es como Dios le hizo y aún peor muchas veces”. Teniendo en cuenta que lo más probable es que ZP no crea en Dios, esperemos que no llegue a demostrarnos, muchas veces, que su talante es aún peor de lo que pensamos.
Posted by: Policronio en: 17 de Abril 2004 a las 03:38 AM