

Amartya Sen arremete contra el monoculturalismo plural, que es lo que da de sí el multiculturalismo cuando el celo creativo de los políticos transforma la teoría en un problema de convivencia . Una idea, la del multiculturalismo, que defiende con absoluta corrección política la conveniencia de la diversidad mientras, en no pocos ejemplos, deplora explícitamente la división internacional del trabajo.
En un artículo en Prospect, con el que presenta su nuevo libro, Sen dice no estar en contra del multiculturalismo, sino de la “interpretación” que se ha hecho del mismo, interpretación que en el caso británico ha supuesto una merma de la libertad individual al situar entre el gobierno y el individuo una espesa “identidad comunitaria”; una construcción de la identidad social que se refuerza y perpetua mediante la acción política. Dicha construcción resulta nefasta para el individuo ya que, mientras la corrección política defiende en el papel la “diferencia” de las identidades colectivas, en la práctica erosiona la libertad de sus integrantes. Además, como demuestran los ejemplos británico y francés (y será el caso también en nuestro país, a no tardar), el respeto que en Occidente profesamos, en general, a la singularidad (colectiva) de los grupos “visitantes” se traduce en no pocas ocasiones en un profundo y letal abandono de los valores occidentales, particularmente en la Europa de los 15.
Volviendo al artículo y por concluir me voy a referir a su redactor, quien afirma que
“al debilitarse la identidades políticas, la gente ha pasado a identificarse a si misma en relación a sus filiaciones culturales, étnicas o religiosas. Y observan esas identidades más como dadas que como elegidas”.
A mi juicio esto podría ser cierto entre los occidentales, que hemos crecido en un ambiente claramente politizado, no así entre una mayoría de los emigrantes, particularmente los musulmanes para los que este contexto apenas ha existido hasta que han llegado a Europa. Cierto que no han podido elegir, al menos hasta ahora, lo grave es que al llegar a nuestros países se les esté invitando, mediante la presión de diferentes lobbies identitarios, por así decir, a seguir en las mismas.
Actualización 1, Vázquez Rial en la revista de agosto de LD:
Sólo esta civilización se ha dado armas para suicidarse. Hay que salvar a Occidente de Occidente, pedir ayuda a las estatuas y a los viejos libros en los que siempre empieza todo.
Actualización 2, Barcepundit:
TENÍA QUE OCURRIR tarde o temprano: un municipio turístico italiano ha decidido reservar una playa exclusivamente para mujeres musulmanas, de modo que puedan solazarse sin ser víctimas de las miradas lascivas de los hombres.
Una voz más que se alza contra la pandilla basura de los comunitaristas. ¡Qué alegría!
Posted by: Pandemonio en: 31 de Julio 2006 a las 07:27 PMEl link que has puesto no es correcto. Cámbialo a:
http://www.prospect-magazine.co.uk/article_details.php?search_term=amartya+sen&id=7583
Posted by: Pandemonio en: 31 de Julio 2006 a las 07:32 PMHecho.
Mil gracias.
Uno puede entender la situación de musulmanes procedentes de países en los que no existe sin cultura pública de ninguna clase y se aferran al islam como a un escudo, su seña de identidad frente a lo desconocido.
El problema es que los hijos ya están criados aquí y salen peores que los padres.
Posted by: X en: 31 de Julio 2006 a las 08:53 PMX,
Pues eso demuestra una tremenda inmadurez, ¿no le parecece?
Por otro lado, el que los hijos salgan peores sólo viene a demostrar que la subordinación identitaria funciona con resultados nefastos.
Los teóricos culturales elaboran mil y un explicaciones para el fenómeno cultural foráneo: "alteridad", "subalternidad", "otredad". Cuando se trata del velo, la ablación del clitoris, la dhimmitud, etc... ellos examinan la "racionalidad" de tales expresiones y reclaman que no se les extraiga de su contexto para no caer en el vicio de aplicar nuestra mentalidad "colonialista".
Porque cuando se trata de la cultura occidental se les acaban las explicaciones, desaparece la "racionalidad" y van directamente al grano: machismo, alienación, fanatismo religioso, abuso del poder, intolerancia, colonialismo, fascismo, etc, etc...
Vaya "intelectualidad".
Vazquez Rial se equivoca. Esta no es la primera civilizacion que da las armas para suicidarse. En realidad es lo que ha hecho todas las civilizaciones pasadas. Un estudio de 2500 lapidas de cementerios romanos datadas en los finales del Imperio revelan que ni el 10% de la poblacion de Roma era romana, y todas las familias patricias se habian extinguido mucho antes. O sea, que Roma no cayo cuando la historia dice que lo hizo, sino mucho antes, y lo que cayo no era Roma, era solo la guardarropia.
Posted by: Otro en: 1 de Agosto 2006 a las 09:21 AMLa verdad, y como Antonio sabe perfectamente, yo soy más bien de los de la "pandilla basura", no veo:
a) Por qué dejar que cada grupo tenga sus costumbres pueda "erosionar la libertad de sus integrantes", siempre y cuando se cumpla la ley (una ablación es un delito en España y no una expresión cultural)
b) Cómo pueden reforzarse "los valores occidentales" sin erosionar la libertad individual... además ¿cuáles son los valores occidentales? ¿los católicos? ¿los del imperio romano? ¿los celtas?
Por cierto, si Mario no hubiera extendido la ciudadanía romana a la península Itálica, y luego César a las Galias, ¿hubiera habido Imperio Romano? Los argumentos en contra de hacerlo eran exactamente los mismos que hoy en día.
Eso sí, una cosa es lo que haga cada uno en su casa libremente y otra línea claramente definida es la ley que nos ata A TODOS y que debe cumplirse con seriedad, y no relajarla según las creencias de cada cual: la ley es laica y no debería entender de creencias.
Salu2
Posted by: Tomas en: 2 de Agosto 2006 a las 02:12 PMGreat site!
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