IU promete
"Izquierda Unida esta convencida de las posibilidades para un cambio de verdad en nuestro país. Nuestra sociedad tiene las condiciones y los recursos para asegurar una vida mejor a todos sus ciudadanos."
Así arranca el prólogo de las 99 páginas del memorable programa electoral de IU, los neocomunistas.
Es comprensible que desde la oposición una propuesta programática se consagre, en buena medida, a señalar los defectos de la gestión del partido en el poder. Más comprensible es que, siendo IU el proponente, el documento crepite y se crispe en rojo al denunciar lo viciadas y perniciosas que son las politicas de la derechona y, porque no, lo lilas que parecen sus compañeros de banquillo y de pancarta, los ZPtistas del Imperio.
A estos señores se les llena la boca con denuncias de crispación y enrarecimientos en la res publicas patrocinados y dirigidos por el PP y sin embargo es en su programa y en sus diarias manifestaciones en donde encontramos los más tramposos ataques a la "normalidad" democrática que desean patrimonializar.
Pero volviendo al párrafo con el que comienzo ... resulta chocante que, partiendo de una situación óptima para mejorar la vida de todos nosotros, condiciones que se han conseguido gracias, en parte, al buen gobierno del PP, estos neocomunistas quieran vendernos la necesidad de un cambio, que, lógicamente, vire a favor de una supuesta izquierda de progreso ... Tal vez, como muy erroneamente señala un amigo mío, se debe a que su corazón marxista todavía les lleva a desear ese momento en el que, alcanzado el suficiente capital acumulado, nuestra sociedad se encuentre con el punto de inflexión que necesitan para traernos una neodictadura del proletariado en la que, como reza su el encabezamiento del prólogo sean no sólo "capaces de soñar" sino también "capaces de gobernar".
Pero no, se conforman con mucho menos, tal vez con que ZP, sencillamente, de una nueva vuelta de tuerca a su retórica pactista y se una a los anti- y a los peri- para acariciar el poder que Don Jesús tanto anhela.
Como liberal, me importan menos sus ataques constantes al PP o las referencias histriónicas a la derecha ultramontana que el fondo del programa, un programa que se define y se defiende como netamente intervencionista, acrecentador de un estado benefactor y eso sí, muy laico y culto (nada menos que un 1% del PIB a la promoción de titiriteros y asamblearios).
Que no lo veamos.

