La quimera de la justicia
Ahora que ZP se ha propuesto mantear nuestra Justicia y conocida su pasión por el diálogo sincero y la no menor que le despierta el Quijote, nos va a permitir que le dediquemos alguno de los archiconocidos consejos que el héroe de la Mancha (nada que ver con Bono, claro) le ofreciera a Sancho cuando éste se disponía a gobernar la insula Barataria:
Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos.
Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia, que las informaciones del rico.
Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como por entre los sollozos e importunidades del pobre. [...]
Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.
Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo, aparta las mientes de tu injuria, y ponlos en la verdad del caso. No te ciegue la pasión propia en la causa ajena; que los yerros que en ella hicieres las más veces serán sin remedio, y si le tuvieren, será a costa de tu crédito y aun de tu hacienda. [...]
Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.
Entre tanto, se sigue confundiendo necedad con talante ...
En fin. ¿Qué otros sueños amanecen en la quimérica frente del talentoso ZP, ese bambi con armadura?


Una muy breve presentación aunque sólo sea para dar aliento y ánimos a Lola. He leído sus mensajes y me han parecido de lo poco aprovechable de todo lo concerniente a la GCE. Creo que es evidente que sabe de lo que habla y sus afirmaciones así lo demuestran. Pío Moa tampoco se irá de rositas, si me animo a participar se llevará los puyazos necesarios.
Atentamente
Jordi
Jordi,
Anímese y participe.
Aquí estamos para el debate.
No obstante observe que el post sobre la guerra civil no es este sino el titulado "Guerra civil en el rincón (II)".
Voy a estar de viaje un par de días pero prometo atender a sus argumentos tan pronto regrese.
C.