Laura Freixas, demagogia-ficción
Laura Freixas escribe una artículo verdaderamente nauseabundo en La Vanguardia. Lo titula La propiedad privada porque su intención es, con un eco lejano pero inconfundible, dar la razón a Saramago y compañía, convencernos de que el liberalismo es un enemigo formidable para la libertad y para la vida:
"Es que –como bien nos adoctrina el neoliberalismo imperante– es natural que haya pobres: la prueba es que los ha habido siempre, igual que prostitutas, y los ricos y los clientes no tienen la culpa ni se aprovechan, al contrario, les hacen un favor comprándoles lo que ellos (que de este modo ejercen ese don maravilloso, esa conquista de la democracia, ese privilegio llamado libertad) ponen a la venta: su sexo, un ojo, medio hígado, una pierna, el día en que las piernas se trasplanten... ".
Puedo compartir con doña Laura la indignación al conocer que la telebasura en la cadena useña ABC juega con la vida de un nonato en un concurso en el que una madre de 16 años deberá seleccionar qué pareja adoptará a su bebé. Se me revuelven las tripas, como a doña Laura, al conocer los detalles repugnantes del tráfico de organos ... Pero de ninguna manera aquella conducta televisiva que repugna a mi moral, ni este delito son consecuencia del neoliberalismo.
Doña Laura parece abrigar un antiamericanismo enfermizo que revela cuando, al denunciar la conducta de la cadena ABC, nos regala un non sequitur de dimensiones chomskynas: "[la cadena ABC] ha convertido a Jessica en estrella de un reality-show, en el que cinco parejas compiten para quedarse con el bebé. Jessica está encantada: “¡Es como jugar a ser Dios!”... El bebé es su propiedad, como los prisioneros iraquíes lo son de sus heroicos liberadores norteamericanos, que también juegan a ser Dios" (las negritas son mías). Precisamente termina doña Laura: "Hay momentos, leyendo la prensa, en que hasta los ateos echamos de menos la época en que se creía en Dios". No soy ateo por lo que, probablemente, me cuesta ver el razonamiento que esconde en esta frase ... salvo que quiera señalar que no ha encontrado sustituto a la religión para fundamentar una moral que nos guarde de tanta porquería. En cuyo caso no podría darle la razón. Simplemente busca ocasión para denunciar que hasta la iglesia ortodoxa rusa, iglesia y rusa, se han dejado seducir por el mercado ...
Habría que hacer un catálogo, preparar una taxonomía borgiana en la que cupieran tantas especies de ungidos antiliberales como las que descubrimos cada día.


Qué atrevida (y qué mala) es la ignorancia.
Y esta señora ¿qué opina del aborto? Porque sería gracioso que estuviese a favor: le parecería bien matar al nonato, y mal dejarle vivir en tan humillantes (supongo) condiciones. En ese caso el nonato no sería una persona, sino una parte del cuerpo de la madre, pero no de su propiedad. ¿Propiedad de quién, entonces? ¿Del Estado? ¿Res nullius?
(Con la comparación ni me meto).
Esta gente no sabe ni de lo que habla.
La primera parte del artículo nos invita a una reflexión, lo que creo que siempre es bueno, la segunda (una comparación traída por los pelos) no la comparto para nada.
"El bebé es su propiedad, como los prisioneros iraquíes lo son de sus heroicos liberadores norteamericanos, que también juegan a ser Dios"
Tenía que meterlo por algún lado, ¿no?. ¿que esperabais?
Utilizemos su táctica pues...
"El real madrid se ha cargado a los jugadores de clase media como el PSOE se cargó a las PYMES de este país" Suena estúpido, ¿verdad? sin embargo es bastante más cierto que lo que ha escrito ella.
malditos progres.