Exégesis
Enrique Gil Calvo se une a la lista de exégetas que buscan lo profundo en la parda superficialidad del discurso que ZP largó en la ONU hace unas semanas. La alianza de civilizaciones, al parecer, es mucho más que una chorrada infrapostmodernista, se trata de un mensaje arcano, abismal, una proclama cifrada con la que ZP resumió el pasado, presente y futuro de la humana especie.
Creo entender al señor Gil Calvo que las derechas-monoteístas universalistas, herederas, nada menos que de Platón y del monoteísmo judeo cristiano, mayoritarias, dice, en el pensamiento occidental, lideran una cruzada homogeneizadora a la que se opondrían, ¡ay!, los progresistas herederos del politeismo presocrático ... “De modo que los creyentes en el monoteísmo universalista postulan una sola civilización, occidental y etnocéntrica, por supuesto. Y frente a ellos, los pluralistas radicales señalan la imposibilidad de alcanzar un consenso universal de valores en conflicto.“
Pero don Enrique nos muestra el camino, hay solución, existe una ruta. Porque “los occidentales siempre podremos venderles al resto de pueblos nuestras reglas de juego (procedimientos técnicos, comerciales, bélicos, jurídicos, electorales o deportivos), pero jamás les convenceremos para que se pasen a nuestro equipo (excepción hecha de los inmigrantes de doble lealtad), asumiendo como propios los colores y los valores occidentales.”
Aunque no debe de ser un camino de rosas, ya que como ejemplo señala “el gran secreto que explica la eclosión del "milagro europeo" (así se denomina a la invención coincidente entre los siglos XVII y XVIII del Estado-nación, la ciencia, el capitalismo, el parlamentarismo y la industrialización) fue el fracaso del universalismo a escala continental, dado el irreductible pluralismo de culturas territorialmente enfrentadas que rivalizaban entre sí para no ser asimiladas unas por otras.“ Me confunde, don Enrique. Y no para aquí, porque después de asegurar que “los occidentales siempre podremos venderles al resto de pueblos nuestras reglas de juego (procedimientos técnicos, comerciales, bélicos, jurídicos, electorales o deportivos)”, más o menos democracia y mercado, creo yo, asegura que “si la única civilización común fuera el neoliberalismo estadounidense, estaríamos acabados; para eso resultaría preferible ser bárbaros, como lo seremos todos si se destruye el planeta tras el contagio universal del depredador consumismo occidental.”
En fin. Espumillón para rellenar a un (des)gobierno. Hay muchos, pero muchos más ejemplos.


“si la única civilización común fuera el neoliberalismo estadounidense, estaríamos acabados; para eso resultaría preferible ser bárbaros, como lo seremos todos si se destruye el planeta tras el contagio universal del depredador consumismo occidental.”
Al final siempre es la misma historia. Tanta palabrería para nada, con este último parrafo se resume todo.
A mí también me ha llamado la atención esa frase.
Y me recuerda otra del ostrogodo Teodorico:
"Los godos listos quieren ser como los romanos, los romanos idiotas quieren ser como los godos."
En fin, nihil novum sub sole
reqviem in pacem
Menos palabrería y más pagar los impuestos como todo quisqui (nos guste o no)