Zapatero, a negociar
Al parecer no importa que en el País Vasco la Constitución sea papel mojado o papel del WC ... vamos, útil para menesteres ajenos a su honorable propósito de consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Al parecer plantar cara a la violencia terrorista y a su entramado político es un defecto que, teniendo su origen en la legislación vigente, resulta fácil corregir simplemente mirando a otro lado. Al parecer es preferible tener un parlamento degradado y a un asesino como defensor de los derechos humanos, a la denuncia sistemática de semejante escenificación, teatro macabro que representaba (y volverá) sombría pero certeramente la situación de tales derechos en el país de Ternera.
En fin. Desgraciadamente nos hemos acostumbrado a la hipocresía del PNV. Ya no sorprende su complicidad con los batasunos de turno. Una complicidad que el 30 de diciembre de 2004 se traducía en el apoyo de la ETA al plan Ibarreche a través de “la carta de un parlamentario perseguido por los tribunales de justicia”, citado a declarar por el atentado en el que la ETA asesinó a 5 niñas y a 6 personas más en Zaragoza en 1987. Menudo plan: aprobado con los votos de un grupo parlamentario que debía haber sido disuelto y al que la UE califica como organización terrorista.
Ahora resulta que una encuesta revela que los españoles prefieren el estilo conciliador de Zapatero al hosco empecinamiento de Aznar:
“Según el Barómetro de primavera elaborado por el Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO, el 51,5% de los encuestados se inclina por la línea seguida por el Gobierno del PSOE y el 28,6% prefiere la del Ejecutivo de Aznar, que se caracterizó por la confrontación con los nacionalistas. ” Pobres nacionalistas. Acosados durante 8 años por el malo de Aznar o bien huyeron de su amada Euzkadi o permanecieron en ella con su intimidad rota por las secuelas de un terror, a pesar de todo, naturalizado.
En realidad nada nuevo. ¿Cuál es la línea seguida por el Gobierno del PSOE? Debe de ser una línea marcada con lápiz, para no dejar huella, deleble, fácilmente negociable y trazada sobre el humo. ¿Qué entienden los encuestados cuando se les plantea esa pregunta? ¿A qué están respondiendo? Porque habría que recordarles a este 51,5 % que el plan Ternera se firmó en diciembre de 2004, es decir, transcurridos unos cuantos meses de desgobierno Zapatero. En realidad todo queda claro cuando ante la pregunta clave sobre una eventual negociación con los asesinos de la ETA, nada menos que un 57,2 % responde que sí, que adelante.
La encuesta ofrece el detalle de las respuestas en el propio País Vasco. ¿A quién han preguntado? Al menos a mí me sorprenden los resultados incluso comparándolos con el reparto de votos de las últimas elecciones vascas.
En cualquier caso frente a la isonomía, que debiera ser el fundamento de la democracia, tenemos una medida serie de encuestas, una especie de democracia mediática al por mayor con la que el PSOE, un carcamal de 100 años, y sus mentores prisaicos, nos conforta a todos con nosotros mismos.
Hace tiempo que la Constitución es papel mojado en el País Vasco. Zapatero negociará a puerta cerrada con quienes desprecian, desde la más absoluta hipocresía, la realización de un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular, repito. ¿Qué hacer?

