Mao, la historia desconocida
China está de moda. Estupendo. Lo que no comprendo es que el presente claroscuro del país lleve a muchos a admirar su pasado, el comunista. Y es que los hay que estudian la historia y cultura chinas para abultar su CV. Estudian las Analectas de Confuncio y el Tao Te King, aprenden fechas de batallas, los nombres de las dinastías como si fueran los reyes godos … y terminan admirando a Mao. O al menos disculpándolo. Si el carnicero levantara la cabeza, ¡admirarle a él a través del (o desde el) pasado que quiso destruir!.
Yo ya les he recomendado el libro de Jung Chang y Jon Halliday: "Mao, la historia desconocida”. Para muestra, sin entrar en detalles de los que el libro es prolijo:
“Stalin había llevado a cabo sus purgas valiéndose de una élite, el KGB, que rápidamente hacía desaparecer a sus víctimas enviándolas a prisión, al GULAG o a la muerte. Mao, en cambio, se aseguraba de que toda esa violencia y humillación se llevara a cabo en público e incrementó enormemente el número de perseguidores haciendo que las víctimas fueran vejadas y torturadas por sus subordinados directos”.
Mil cuarenta páginas de horrores, comunismo atroz, descarnado, negro. Poca cosa para una epidermis impermeable, supongo.

