Qué mejor homenaje que recordar algún episodio lejano, ejemplo de su valentía y solidaridad. El genial Revel lo refería en El conocimiento inútil (páginas 361 y 362 de la edición de 1993).
Trataba el francés sobre uno de los vicios que “acecha a la profesión peridística”, concretamente a la quiebra de la solidaridad corporativista cuando media un conflicto ideológico.
“En 1984, durante el Festival Internacional de Televisión de Sevilla, Christine Ockrent, entonces directora de información de Antena 2, propone al jurado del que formaba parte, firmar un texto a favor de la liberación de Jacques Abouchar, periodista de su cadena, que acababa de ser capturado y acusado de espionaje por los rusos en Afganistán. Presidido por Robert Escarpit, antiguo articulista de Le Monde […] el jurado se componía de Sean McBride, premio Nobel de la Paz y premio Lenin, fundador de AI; del escritor español Antonio Gala, de Enrique Vazquez director de información en TVE y de una representante de la televisión soviética, cierta señora Formina […] En pocas palabras, Formina […] eructó una diatriba contra la provocación de Christine Ockrent, y todos se inclinaron ante ella. Todos, salvo, evidentemente, la misma Christine Ockrent, que al comprobar lo vano de sus esfuerzos, pese a varias atenuaciones del texto primitivo, dimitió del jurado y tomó el avión de regreso a Paris.
[…]
¿cómo se podían tomar en serio las protestas de los miembros de ese jurado contra los atentados a la libertad de prensa en Chile o en Sudáfrica?”
El 12 de junio de 2006, Gala, al referirse a la manifestación del sábado 10, tronaba de esta manera:
“La Asociación de Víctimas fue utilizada por el PP sin consecuencias visibles […] Pensar vale más que chillar. También es más difícil.”
Teresa Jiménez-Becerril, le ha respondido en una carta abierta:
"Ha logrado que una persona, que estaba lejos de disfrutar de una efímera gloria que ni ansiaba ni merecía, llorase al descubrir no sólo la falta de piedad de algunos de sus compatriotas, sino la falta de respeto de alguien como usted a quien admiraba y a quien me hubiera gustado seguir admirando. […] Señor, siga usted escribiendo novelas y crónicas, que yo seguiré recordando a mi hermano en público cuanto me plazca.”
Belen Gopegui está molesta con sus colegas escritores, con los progres que se han dejado seducir por el mercado y la vanagloria y se venden al mejor postor exaltando la derrota de las causas nobles de la izquierda (¿alguna no lo es?) adornando la Pérdida con dudoso gusto melodramático.
“Nunca, nunca, se debe exaltar la derrota de esas causas buenas, de esas buenas ideas y esos principios buenos. Y creo que existe no sólo el derecho sino la obligación de decir a los escritores que construyen su obra en torno a esa exaltación, que se están convirtiendo en responsables de la voracidad del imperialismo, que están disimulando los delitos de los poderosos, humillando a los oprimidos y queriendo contentar con cantos a los hambrientos.”
Hace unos diez años coincidí con ella en la Residencia de Estudiantes. Iba vestida de negro, muy delgada y con el pelo casi completamente encanecido. No recuerdo el motivo del sarao pero sí que la invitada de honor era la entonces ministra de Educación, Esperanza Aguirre. Tras la conferencia (creo que lo era) vinieron las viandas y allí estaba ella, Belén, con aspecto de Pasionaria anoréxica, una presencia ascética con rostro de mujer aniñado.
La imagino escribiendo este artículo en una habitación desnuda de algún perdido puerto del GULAG, furiosa, enfebrecida, admonitoria, gris y adusta como un predicador puritano.
El caso es que abre su requisitoria (al fin y al cabo es cosa de justicia) citando al diablo, otra eminencia gris para las causas perdidas, el infame Bretch ¡qué fama tiene este tipejo! el angelito estalinista que, comenzadas las purgas del gran padrecito tuvo una opinión consistente con su frialdad y fanatismo: "cuanto más inocentes son más merecen que les fusilen" (1). El mismo escritor responsabilísmo que comentaba a la muerte de Stalin que "los oprimidos de los cinco continentes habrán sentido que se les detenía el corazón cuando se han enterado de que Stalin ha muerto. En él se corporificaban todas sus esperanzas". (2)
Con este sujeto comienza su artículo en el que se propone “hablar […] de la responsabilidad del escritor, del escritor como aquel que trabaja en la construcción de ficciones. No de su responsabilidad en cuanto ciudadano, o militante, o trabajador intelectual que tiene mayor acceso que otras personas a la palabra pública. Hablar, en cambio, de la responsabilidad de la ficción. Hablar de que es posible que los relatos disimulen los delitos de los poderosos, humillen a los oprimidos, quieran alimentar con cantos a los hambrientos.” Joé, se quedó con el mejor ejemplo, desde luego.
En fin ¡Qué cara más dura! esto del victimismo antinarcisista o algo así.
--- Citas de Bretch:
(1). Sydney Hook, "Out of Step", NY 1987, pp.492-493. Harper & Collins.
(2). Martin Esslin, "Bertold Brecht: a choice of evils", Londres 1959. p.162. Heinemann.
Esto:
Rajoy obligado a abandonar un acto electoral en Hospitalet.
Carlos nos lo cuenta desde otra perspectiva.
No sé si se me parece más Pablo Molina que a Federico, lo que tengo claro es que disfruto leyendo sus libros y artículos aunque no siempre esté de acuerdo con lo que escribe (por ejemplo sus creencias religiosas son mucho más fuertes que las mías, aunque yo no me considero ateo). Ahora en Townhall podemos leer el primer capítulo de su último libro, Godless, una brutal disección del dogma progresista americano, la religión sin dios contra la que Coulter se emplea a fondo. Veamos algunos ejemplos:
El retrato del ecologismo me parece genial:
"Environmentalists want mass infanticide, zero population growth, reduced standards of living, and vegetarianism. The core of environmentalism is that they hate mankind. Everything liberals believe is in elegant opposition to basic Biblical precepts.
- Our religion says that human progress proceeds from the spark of divinity in the human soul; their religion holds that human progress is achieved through sex and death.
- We believe in invention and creation; they catalogue with stupefaction the current state of our diminishing resources and tell us to stop consuming.
- We say humans stand apart from the world and our charge is Planet Earth; they say we are part of the world, and our hubristic use of nature is sinful.
- We say humans are in God’s image; they say we are no different morally from the apes.
- We believe in populating the Earth until there’s standing room only and then colonizing Mars; they believe humans are in the twilight of their existence.
Our book is Genesis. Their book is Rachel Carson’s Silent Spring, the original environmental hoax. Carson brainwashed an entire generation into imagining a world without birds, killed by DDT."
Je, atención devotos de El País:
"Liberals defend unreason against reason and then call themselves rationalists. They are too important to be bothered by the things that frighten middle-class people worried about the equity in their homes. The truly pathetic liberals are the ones who aren’t rich but ape the belief structure of fabulously wealthy Hollywood leftists anyway."
¿Educación para la ciudadanía?
"If a Martian landed in America and set out to determine the nation’s official state religion, he would have to conclude it is liberalism[con 'l' minúscula], while Christianity and Judaism are prohibited by law."[...] "Public schools are forbidden from mentioning religion not because of the Constitution, but because public schools are the Left’s madrassas"
Sospecho que no tenemos la misma opinión del darwinismo, ni de lo pertinente que puede resultar, Hume mediante, para el Liberalismo conservador:
"Liberal doctrines are less scientifically provable than the story of Noah’s ark, but their belief system is taught as fact in government schools, while the Biblical belief system is banned from government schools by law. As a matter of faith, liberals believe: Darwinism is a fact, people are born gay, child-molesters can be rehabilitated, recycling is a virtue, and chastity is not."
Actualización: Larry Arnhart ha dedicado un post a la difícil relación de la Coulter con la ciencia y en particular con el darwinismo. Estoy totalemente de acuerdo con él: no se sostiene por ningún lado que el darwinismo sea la religión de los progres americanos, ni por asomo. Es más:
"Darwinian conservatism does not require a dogmatic commitment to Darwinism. It requires only a serious inquiry into the ways that Darwinian science might support the moral and political principles of conservative thought as rooted in human nature."
Lo mismo el Gran Hermano al que José Carlos se refiere aquí es colega de Mayor Zaragoza. En El País nos regala una abigarrada colección de perlas cultivadas en la farragosa letanía progre:
Un ejemplo:
"Los mismos irresponsables que favorecieron la mercantilización de tantos aspectos de la vida y pospusieron los valores por los que muchos jóvenes -ellos mismos, en ocasiones- habían luchado, se preguntan por qué sus hijos se comportan como lo hacen. Convendría, a unos y a otros, darse una vuelta por los barrios marginales de sus propias ciudades."
Otro ejemplo, ¿una crítica a Polanco y a la inmensa mayoria de medios alicortos de izquierdas?
"Si tuviéramos presente el futuro, no dejaríamos que se alicortara la capacidad de vuelo de nuestros hijos y nietos mediante un inmenso poder mediático que puede uniformizarlos y hacerles dóciles e indiferentes, cuando más solidarios y libres los necesitamos para este otro mundo posible que anhelamos para ellos."
Leyendo las bobadas del señor Mayor, particularmente la insistencia en la bondad taumatúrgica de las "instituciones internacionales", he recordado la cita que abre el capítulo 4 del Informe del Desarrollo Humano 2005:
“La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder”.
Así se mira al futuro, de la mano de Eduardo Galeano, ¿no?
Incluso parecía molesto con la Nierga respondiendo con claridad a las preguntas-trampa que le dirigía, con fingida candidez y auténtico sectarismo infantiloide, la presentadora.
Particularmente merece la pena el fragmento en el que Piqué defiende a Esperanza Aguirre. Alrededor del minuto 5. La Nierga le dice a Pique que Esperanza ataca a los catalanes y Piqué se cabrea, de verdad, y pone las cosas en su sitio. “Fomentar la catalanofobia” dice la Nierga. Piqué apenas se contiene y casi le responde que no diga tonterias … Gemma, cándida, se ofusca, ¡ay!.
Más adelante le pregunta por la manifestación de la AVT del 10 de junio “¿Por qué ese empeño en seguir mezclando el 11-M con ETA?” Buena respuesta también.
Aquí la entrevista al completo.
Hace tiempo que no sigo a José Antonio Marina. A él le debo haber descubierto a Daniel Dennet y aún guardo con mucho afecto un par de cartas en las que amablemente me respondía con recomendaciones y consejos. Particularmente rotunda su recomendación de Husserl, a quien consideraba el más grande pensador del siglo XX. Lo cierto es que pese a lo deplorable de su escritura (al menos en la traducción al castellano), disfruté con "La crisis de las ciencias européas" y ... bueno, no viene al caso. Volviendo a Marina. He leído una columnita (€) suya en El Mundo que confirma mis peores sospechas cuando deje de leerle hace unos cuatro o cinco años (y otros tantos libros de Anagrama): cuando Marina habla de ética en realidad se refiere a una palanca más en la caja de herramientas del ingeniero social: "Somos seres sociales, pero nos resulta muy difícil convivir. Tan necesario es aprender a hacerlo, que se va a implantar una nueva asignatura -Educación para la ciudadanía- que trata de este asunto." y dice esto después de citar a Vicente Verdú: "Todos los estudios confirman que la felicidad no correlaciona con el dinero, ni con la raza, la religión, el sexo, la inteligencia o la cultura. Lo decisivo para la felicidad es la relación y comunicación con los demás", relaciones y por lo tanto felicidad que representan una ficción en la que no hay identidad posible ni necesidades subjetivas a satisfacer. En fin, le propongo a Verdú y a Marina que comiencen su construcción social de la realidad por aquí.
A propósito de la soberanía que cada cual debiera tener sobre su salud, como un aspecto más de la elemental defensa de la libertad fundada en el derecho natural, encuentro muy interesante el artículo que Roger Pilon ha publicado en el WSJ (requiere subscripción, me temo).
Nos cuenta Pilon que hace un mes el Circuito de apelaciones de Washington DC resolvía que los pacientes terminales que fueran mentalmente capaces tenían derecho constitucional a emplear medicamentos que pudieran salvarles la vida, los hubiera o no aprobado la Food and Drug Administration , la FDA.
Una decisión “rica en implicaciones para la libertad médica y para la jurisprudencia constitucional”.
Jurisprudencia que se ha visto salpicada por las históricas controversias entorno al propósito de la Novena Enmienda, texto con el que los padres Fundadores (Madison, fundamentalmente) quisieron dar a los americanos un extra de protección frente al poder de los estados, incluyendo el federal. Una manera de recordar que frente a este poder los ciudadanos conservan su soberanía a través de una lista no determinada de derechos, por ejemplo los derechos naturales que muchos de los padres Fundadores veían fuera del alcance de cualquier poder del estado. Ahí va una primera cita (en inglés, lo siento):
"When they authorized judicial review, the Framers assumed that judges would have a grasp of the Constitution's natural rights and common law foundations. Unfortunately, today's judges are far removed from those foundations. The result is confusion, and divisive controversies.
Liberal judges, often hostile toward our founding principles, invent rights by drawing on their own conceptions of evolving social values. Reacting to the perceived judicial activism, conservative judges go overboard the other way, recognizing only those rights expressly "in" the Constitution -- thus ignoring the presumption of individual liberty at the very foundation of the document. Neither side gets it right. The Constitution no more authorizes judges to invent rights from whole cloth than it allows them to ignore rights plainly meant to be protected."
En fin, volviendo al caso de Abigail Alliance for Better Access to Development Drugs v. Eschenbach en el que el antes mencionado Circuito falló a favor de la Abigail Alliance, termina Pilon:
"Carefully following [the] more restrictive approach (to avoid the charge of activism), the court noted the precise description of the right the Abigail Alliance claimed, and then traced the history in America of the more generally described rights from which it is derived -- the right to potentially life-saving medication, the right to control one's body, the right to self-preservation and the right to life.
Finding those rights in the centuries-old common law, the court concluded that, in contrast to those ancient principles, it is the FDA's regulation of access that is new. Accordingly, if there is a fundamental right to refuse life-sustaining treatment, as the Supreme Court had found in 1990, there is, equally, a right to seek life-sustaining medication free from government interference.
That's hardly pulling a right "out of thin air," as the Washington Post charged editorially in its defense of FDA bureaucrats. It is not the freewheeling stuff of Roe v. Wade, but rather the careful mining of Locke, Blackstone and Madison.
To the layman, such judicial hermeneutics must seem tedious, for a simple question should settle the matter: Whose life is it, anyway? That it doesn't is a mark of how far we've strayed from our founding principles. Statutory schemes today have replaced common law, policy has replaced principle -- and transient majorities tell us what our rights are.”
Como dice Capella y tantos olvidan u obvian, porque, total, es sólo una papeleta cada cuatro años ( y gracias) “La persona libre es soberana en el ámbito de su propiedad, son sus decisiones las únicas éticamente relevantes, no hay otros que decidan en su nombre por la fuerza. Los demás pueden influir, pero no de forma coercitiva.”
Apenas pasé un par de horas en la Feria del Libro. Lo justo para comprar la nueva y flamante edición de Derecho, Legislación y Libertad y dar un paseo en compañía de un ilustre liberal que algunos conocéis.
Este año la feria está volcada en la ciencia, al celebrarse el centenario de la concesión del Nobel a Ramón y Cajal ... Lo que desentona mucho con la preciosa exposición de fotografías de Yann Arthus-Bertrand que acompaña el recorrido del primer tramo de casetas. Las fotografías son una maravilla, desde luego, lo que resulta irritante y, creo yo, lamentablemente anticientífico e inmoral son los textos que acompañan a cada instantánea. Confieso que no sé qué grupo ecoloco es responsable del "collage", pero demuestra un odio profundo hacia la humanidad que debería preocupar a los millares de visitantes de la feria que, mientras disfrutaban de las fotos, se tragaban las obscenidades habituales de la letanía ecologista.
Rescato uno de los ejemplos que me parece más ilustrativo de la catadura moral de estos indivíduos.
La fotografía muestra una imagen aérea del World Trade Center. El texto recoge uno de los mensajes favoritos de los antiglobi, "si se destinara el 0'7% del PIB en ayuda al desarrollo se reduciría la pobreza y bla bla bla ... sin embargo, apenas se destina el 0'3% y bla bla bla". Que cada uno interprete lo que quiera. Para mi está claro.
En fin, creo que merecería la pena comentar cada uno de los eslóganes empleados en la exposición, para destapar la tremenda estafa intelectual que se esconde tras la repugnante moralina ecoloca que adorna esta edición de la Feria del Libro ... dedicada a la Ciencia.