La estafa de Manuel Vincent
Manuel Vicent nos explica por qué los trabajadores votan a la derecha.
Le regalo el ejemplo a don Manuel: Parla en donde la izquierda ha pasado del 69'38% de los votos de 2004 al 57'37% de 2008. Mientras que la derecha ha ganado más de un 10%.
"Donde ha sentimientos ahora sólo hay sensaciones", dice. Al parecer los trabajadores somos víctimas de una estafa ontológica, un montaje orquestado por la maquinaria publicitaria del capitalismo que nos confunde con la promesa de un futuro material elevado a la décima potencia del consumo ... o chorradas semejantes.
El Sr. Vicent añora la edad de oro del Hombre Comprometido, el Paraíso de las Ideas, el Jardín del Edén Comunista. Borracho de melancolía observa con desprecio olímpico el derroche publicitario que orla nuestro camino al trabajo por encima o por debajo de la tierra y se lamenta de que la "izquierda ha quedado en una difusa conciencia de rebelión colectiva frente a esa estafa"; izquierda de la que, imagino, el es su profeta; el Pepito Grillo de la gente que "vota a la derecha porque esperan ser como ella". Hombre, si quisieran vivir bien, bien, a cuerpo de rey, je, votarían izquierda, si es zapatera mejor. No fastidie.


El día que Vicent explique por qué los multimillonarios votan en general a la izquierda y el pobre Borbón la apoya sin mesura, habrá cerrado el circulo del conocimiento y su cerebro quizás estalle o entre en una nueva dimensión.
Bueno, si la derecha aumenta el gasto publico y nos sigue dando nuestras legitimas subvenciones y canones y si ademas pide perdon por serlo,entonces la dejaremos vivir y la llamaremos derecha civilizada moderada o de "centro" a secas.