Esperanza Aguirre anuncia la creación de un colegio catalán en Madrid
Como lo haga esperando un gesto de Montilla en el mismo sentido...
La convicción de que los artistas y entendidos son personas moralmente avanzadas es una ilusión cognitiva, que nace del hecho de que nuestra circuitería para la moral está interconectada con nuestra circuitería para el estatus.Steven Pinker en La Tabla Rasa
No digamos ya el cortocircuito encefálico que sufren o disfrutan nuestros artistas, que a la ilusión cognitiva suman la ideológica: su ventaja es aplastante. Una combinación irresistible para nuestra crédula naturaleza humana. Artistas y de izquierdas. Nuestro cerebro de la edad de piedra se conmueve, se divierte con esta patulea; su suficiencia nos parece grandeza; aplaudimos el odio despiadado de sus ocurrencias ... en fin, ya digo, cerebro de la edad de piedra.
Muchos de quienes ríen sus gracietas, por cierto, son los mismos a los que en realidad estos artistas desprecian: la clase media, es decir, casi todos nosotros.
Más lecturas atrasadas ...
Y más sobre la política del sambenito. Esta vez se trata de un ridículo artículo que podemos leer en The Weekly Standard. Se trata de una defensa poco convincente del caracter y la candidatura de McCain. Y no porque lo que cuenten del personaje sea poco preciso o falso, no lo sé, en realidad lo que conozco es más o menos lo que cuenta Daniel en su último artículo para el Juande. No, sino porque los ejes de su argumento son penosos y pasan por caricaturizar hasta extremos iracundianos a los libertarios, representados en esta caso por los editores de Reason (y aquí).
Por ejemplo, esto me suena a la cantinela altermundista sobre el fundamentalismo del mercado:
The main current of opposition to McCain faults him for departures from strict free-market ideology. [] if conservatives succeed in marginalizing anyone who does not toe the doctrinaire line of their free market ideology, they will lose an important--indeed the most central and precious--aspect of their creed: the faith in the virtue of individuals to make a good society for themselves, rather than the faith in an ideology to make a good society for us.
Más:
Conservatives who forget that the free market is properly a piece of policy rather than an ideological end-in-itself not only obscure the importance of individual virtue, they undermine it
Termino:
The ideology of the economists leads far too many to sneer at the honest, if imperfect, attempts of a man to be virtuous and to put that virtue in the service of his country.
El ataque a Reason lo leemos aquí:
The problem with absolute faith in any ideology, including that of the free market, becomes evident with a glance at the flagship publication of the libertarians, Reason magazine. It is no coincidence that Reason publishes hagiographies of Milton Freedman [sic] as well as pleas for drug legalization and appreciations of cartoon pornography: economic libertarianism, elevated to the status of inviolable first principle, leads to moral libertarianism.
Justo antes del párrafo que destaca Radley Balko:
The moral vacuity of dogmatic libertarianism is poisonous to public life. By teaching that 'greed is good,' strict free-market ideology holds out the promise that private vices can be public virtues [sigue].
Una anécdota. No recuerdo en qué bitácora lo he leído, el caso es que su autor proclama (o tal vez uno de sus comentaristas) “Más Burke y menos Rothbard”. No estoy de acuerdo, al margen de que lo apropiado sería “ Más Burke y menos Paine”, hay que recordar que a Rothbard no le disgustaba, no del todo, el genial Burke y además, al menos en mi caso, que me veo más ancap que neocón, total, junto a Revel, Burke fue otro de los autores que me rescató del caldo progresista del que ya casi no me resistía a salir.
Lecturas atrasadas ...
Ignacio Sánchez-Cuenca, doctor en sociología por la Universidad Complutense, afirmaba en El País que:
Tan sólo en el caso de los liberales cabría hablar de una ideología de centro o mixta (comparte con la derecha la aceptación de los resultados del mercado y con la izquierda la libertad individual)
El doctor hace esta afirmación al comprobar que en una encuesta del CIS de abril de 2006,
en las posiciones 5 y 6 de la escala ideológica (en la que 1 representa la extrema izquierda y 10 la extrema derecha) había casi un 30% de liberales, un 16% de conservadores, un 11% de demócrata-cristianos, un 12% de socialdemócratas y un 14% de socialistas ..
Imagino que la encuesta a la que se refiere es el barómetro de abril de 2006. Sin embargo los datos que he podido consultar, los que corresponden a las respuestas a la pregunta 15, las cifras no son las que indica el profesor, a saber:
1-2 (extrema izquierda): 9.3
3-4: 9.0
5-6: 21.1
7-8: 13.9
9-10 (extrema derecha): 10.0
Vamos, que según esto hay más liberales confesos en la derecha que en la izquierda. No importa.
En realidad lo que me llama la atención es esa identificación del liberalismo con el centro, la ideologia “mixta”, y el desparpajo con el que atribuye la defensa de la libertad individual a la izquierda. Supongo que para el doctor la extrema derecha representa el fundamentalismo del mercado mientras que la extrema izquierda es la campeona de la libertad individual ... digo, por estirar al máximo la recta observando como las categorías se alargan sobre ella.
En realidad lo que refleja esa encuesta del CIS es la seguridad con la izquierda se declara a sí misma y el poco entusiasmo con que lo hace la derecha. Asi, por ejemplo, no llegan al 1% los que desde la extrema izquierda admitirían que la “honradez” es “de derechas”, mientras que casi el 4,5% de la extrema derecha concede a la izquierda esa virtud.
Al doctor le interesa denunciar ante los centristas en potencia cómo el PP, perdiendo la mesura, ha perdido ese espacio; se ha descolgado en la carrera por la reconciliación al ejercer de oposición ¡qué cosas!, y por lo tanto, sin atributos con los que defender su virtualidad centrista, la ha perdido.
A ver don Ignacio, levante esa ceja, no me sea usted centrista.